El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y tejido conectivo que cierra la parte inferior de la pelvis y sostiene los órganos como la vejiga, el útero y el recto. Dando también estabilidad a la zona lumbopélvica.
La fisioterapia de suelo pélvico es la especialidad encargada de prevenir, valorar y tratar las disfunciones que pueden afectar a esta zona en cualquier etapa de la vida de la mujer.
Muchas mujeres normalizan síntomas como las pérdidas de orina o el dolor en las relaciones sexuales, pero lo cierto es que no son normales y tienen tratamiento.
El suelo pélvico funciona como una “hamaca muscular” que:
- Mantiene la continencia urinaria y fecal
- Sostiene los órganos pélvicos
- Interviene en la función sexual
- Participa en la estabilidad abdominal y lumbar
- Colabora con el diafragma y la musculatura abdominal en la gestión de presiones
Cuando esta musculatura pierde fuerza, elasticidad o coordinación, pueden aparecer síntomas que afectan a la calidad de vida.
Principales disfunciones del suelo pélvico en la mujer
La rehabilitación de suelo pélvico está indicada cuando aparecen alteraciones como:
🔹 Incontinencia urinaria de esfuerzo, urgencia o mixta
- Pérdidas de orina al toser, reír o hacer ejercicio
- Urgencia miccional
- Goteo postmiccional
- Nicturia: necesidad de despertarse para orinar en mitad de la noche.
La incontinencia urinaria femenina es frecuente, pero no es normal ni inevitable con la edad o tras el parto.
🔹 Prolapso de órganos pélvicos
Sensación de peso, presión o bulto vaginal.
Estos pueden ser cistocele (vejiga), rectocele (recto), histerocele (útero).
El prolapso puede mejorar en fases iniciales con tratamiento conservador.
Incluso en casos quirúrgicos siempre es recomendable un abordaje fisioterapéutico tanto antes como después de la cirugía para mejorar la calidad del tejido y el control motor.
🔹 Dolor en las relaciones sexuales (dispareunia)
Puede estar relacionado con tensión muscular, cicatrices, cambios hormonales o falta de coordinación del suelo pélvico.
También puede aparecer tras la exposición a un parto o cesárea, e incluso tras procedimientos quirúrgicos.
🔹 Dolor pélvico crónico
Molestias persistentes en bajo vientre, zona sacra o periné.
🔹 Estreñimiento y dificultad para evacuar
En algunos casos se debe a una mala coordinación muscular (disinergia).
¿Por qué se debilita o altera el suelo pélvico?
Algunos factores de riesgo son:
- Embarazo y parto (incluido cesárea)
- Postparto sin rehabilitación
- Menopausia y cambios hormonales
- Deportes de impacto (running, crossfit, deportes de élite)
- Estreñimiento crónico
- Tos mantenida
- Cirugías abdominales o ginecológicas
- Estrés y aumento de presión intraabdominal
Es importante saber que el suelo pélvico no siempre está débil; a veces presenta hipertonía o exceso de tensión, lo que también requiere tratamiento específico.
¿Cuándo acudir a una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico?
Deberías valorar una consulta si:
- Tienes cualquier tipo de pérdida de orina
- Sientes presión o peso vaginal
- Hay dolor en las relaciones sexuales
- Has tenido un bebé (aunque no tengas síntomas)
- Estás en la etapa de menopausia
- Practicas deporte de impacto
- Tienes dolor en la zona pélvico persistente
La fisioterapia uroginecológica permite abordar estas situaciones desde un enfoque individualizado y basado en evidencia científica.
